
En medio de las tinieblas, cuando el manto negro de la noche había cubierto todo el firmamento, como presagiando la llegada de la muerte, el grupo de cristianos, entre niños y adultos, elevó su mirada al cielo sin estrellas, como anunciando a Dios, su llegada al cielo.
Comenzaron a observarse, escenas desgarradoras de los ocupantes de la embarcación, al presentir el naufragio cuando la lancha comenzaba a zozobrar, en medio de las embravecidas aguas, donde perdieron la vida cuatro hermanos menores de edad.
El temor se unió con los gritos de desesperación de los pequeños que pedían auxilio.
La oscuridad de la noche y el hecho que los menores no podían nadar, contribuyó para que el naufragio se convirtiera en una tragedia de gran magnitud, dejando dolor y luto entre los vecinos de esta aldea, a la que sólo se puede llegar por agua.
Algunos de los sobrevivientes relataron a LA TRIBUNA, la gran odisea que les tocó pasar en las profundas aguas del crique que estaban cruzando, donde se hundió la lancha que era conducida por el pastor Rogelio Paguada, llevando unas 30 personas a bordo.
“Ya veníamos de regreso y apenas habíamos recorrido una legua, cuando repentinamente el agua de tragó la lancha”, dijo uno de los afectados tras agregar que la abuela materna de los ahora occisos, Alba Galeas, logró salvar su vida, por obra y gracia del Espíritu Santo.
De inmediato la gente adulta empezó a nadar para llegar a tierra firme, mientras los niños gritaban desesperadamente, pidiéndoles ayuda porque no sabían nadar, pero de pronto su voz se “apagó” entre la lúgubre oscuridad.
Vecinos de este lugar recordaron que la niña María Teodolinda de 14 años de edad, hermana de las víctimas, como presintiendo algo, les había dicho que se podían ahogar, pero hicieron caso omiso a sus palabras.
Mientras que el pastor Pagoada, cuando estaban orando antes de partir de la aldea Crique de Las Marías, le reveló que al momento de hacer la oración, tuvo la visión de tres Ángeles y una niña, portando un pandero, pero nadie se imaginó la tragedia que les avecinada, camino a casa.