
Tres policías borrachos rociaron con gasolina a un armenio que al parecer estaba implicado en un robo y lo quemaron vivo, por lo que fueron condenados, informa el periódico "Gazeta".
Un jurado de la ciudad de Sarátov, junto al Volga, consideró probado que los hombres golpearon primero al presunto ladrón con palos y que luego lo mataron en un bosque.
Los policías fueron condenados por asesinato y podrían ser sentenciados a cadena perpetua. El armenio, de 30 años, no confesó pese a ser torturado en octubre de 2008, lo que al parecer enfureció a los agentes, que lo mataron y ocultaron su cadáver en el bosque.
En Rusia se producen una y otra vez casos en los que la policía ataca y mata a ciudadanos. En abril el director de una comisaría de Moscú, que comenzó un tiroteo indiscriminado, asesinó a tres personas e hirió a otras seis. También él estaba borracho.