
Un equipo internacional de astrónomos logró por primera vez demostrar la existencia de un planeta rocoso fuera del Sistema Solar, al que pertenece la Tierra, informó hoy la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Austral (ESO), en la ciudad alemana de Múnich.
Indicó que el satélite denominado CoRoT-7b se encuentra a 500 años luz del globo terráqueo y tiene la misma densidad.
Tras meses de investigación, los expertos determinaron que la masa es cinco veces la terrestre, por lo que se convierte en el exoplaneta más pequeño y que gira alrededor de su propio Sol.
Hasta ahora, sólo se pudo medir la densidad de 63 de los 374 satélites que se hallaron, indicó DPA.
Sobre la posibilidad de que exista vida en el CoRoT-7b, los científicos anticiparon que no es probable, ya que en el lado que da al Sol las temperaturas ascienden a unos 2.000 grados Celsius y se presume que allí hay océanos de lava hirviente.
También el lado sombreado es inhabitable, debido a que las marcas descienden hasta los 200 grados bajo cero. Los satélites conocidos hasta ahora son, en su mayoría, gaseosos y a lo sumo con un núcleo rocoso.
Expectativas
Los investigadores de la ESO hablaron de un resultado excitante y sorprendente. "Es una motivación más para continuar con el trabajo de encontrar planetas rocosos similares a la Tierra, dentro de la zona de habitabilidad", aseguró Francesco Pepe, investigador del Observatorio Astronómico de la Universidad de Ginebra y uno de los coautores de la investigación.
Sólo con una larga serie de observaciones, de casi 150 días, con un instrumento del Observatorio La Silla, ubicado en Chile a 2.400 metros sobre el nivel del mar, y otras mediciones se logró determinar la masa del exoplaneta. Al mismo tiempo, los astrónomos descubrieron un satélite hermano.
Fuente
|
andina