
China vacunará contra la gripe AH1N1 a todos los musulmanes del país que viajen este año a La Meca en peregrinación, informó este martes la agencia oficial Xinhua citando a la Asociación Islámica de China.
Se calcula que unos 12.700 creyentes viajarán a La Meca en la temporada del 31 de octubre al 12 de noviembre, el mayor número desde que se iniciaron estos viajes religiosos desde el país asiático, en 1979.
En la región autónoma de Ningxia (noroeste), habitada por la más numerosa etnia musulmana del país asiático, los hui, han sido inoculados 2.000 peregrinos, informaron las autoridades locales.
La vacuna es gratuita, pero cada vacunado debe pagar cinco yuanes (unos 75 centavos de dólar, o 50 céntimos de euro) por "gastos de equipamiento".
Los peregrinos también reciben vacunas contra la gripe estacional y la encefalitis.
En China habitan más de 20 millones de musulmanes, un 1,4 por ciento de su población total, la mayoría pertenecientes a minorías étnicas tales como los hui, los uigures o los kazakos, entre otras.
El Ministerio de Salud del país asiático ya inició los programas de vacunación masiva en septiembre, siendo la primera nación del mundo en hacerlo, y su objetivo es inocular al 5 por ciento de la población (unos 65 millones de personas).
China calcula que la gripe AH1N1, que en la parte continental (sin contar Hong Kong y Macao) ha afectado a unas 35.000 personas, alcanzará su máximo nivel de contagios en diciembre, cuando se esperan decenas de millones de casos.
Por el momento ya han sido vacunadas en China más de 300.000 personas, de las que 150 presentaron reacciones alérgicas tales como fiebre, vómitos y fatiga.
La prensa oficial china publicó ayer una encuesta que señalaba que el 54 por ciento de los sondeados dudan de la seguridad y calidad de la vacuna contra la gripe AH1N1 desarrollada por el país asiático (primera que fue aprobada en el mundo), por lo que no planean inocularse.
Según la encuesta, llevada a cabo entre 2.000 personas por el diario "China Daily" y por el portal informativo Sohu.com, muchos ciudadanos chinos albergan sospechas por el rápido proceso de sintetización de la vacuna, ya que sólo se ha sometido a prueba unos meses, frente a los dos o tres años habituales en estos casos.
De entre los encuestados que rechazan la vacuna, un 70 por ciento dice no confiar en su seguridad, un 23 por ciento teme reacciones adversas y un 11 por ciento señala que no creen necesitarla por gozar de buena salud.
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Peru.Com